En un movimiento que está generando gran expectativa en el mundo de la tecnología, Apple estaría pisando el acelerador para el lanzamiento de su primer iPhone plegable. Las últimas filtraciones sugieren que la compañía de Cupertino ya envió prototipos a operadoras de todo el mundo para pruebas de red, lo que indicaría que el debut podría ser tan pronto como en septiembre, coincidiendo con la presentación de los hipotéticos iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max. Si bien el camino hasta acá fue largo y lleno de obstáculos, la información más reciente nos da una luz de esperanza sobre la llegada de este dispositivo revolucionario.
La bisagra de metal líquido y los desafíos de producción
El corazón de este nuevo iPhone plegable sería una bisagra de metal líquido, una tecnología sobre la que Apple posee derechos exclusivos desde 2010. Este material promete una resistencia superior a la deformación y, lo más importante, la capacidad de reducir o incluso eliminar el molesto pliegue visible en la pantalla, un punto débil en muchos de los plegables actuales de la competencia, como los de Samsung. Sin embargo, no todo es color de rosa. El proceso de producción no fue sencillo, con informes de problemas de fiabilidad en la bisagra que, aunque minimizados por filtradores recientes, derivaron en un nuevo cuello de botella: el rendimiento de la tecnología de montaje superficial (SMT) durante el preensamblaje de la placa de circuito.
Pese a estos inconvenientes que demoraron la producción en masa, la ventana de lanzamiento para el otoño boreal de 2026 (nuestra primavera) seguiría en pie, con fabricación comenzando entre julio y agosto. Aun así, el analista Ming-Chi Kuo advirtió que los bajos rendimientos iniciales del hardware podrían limitar la disponibilidad masiva del dispositivo hasta bien entrado 2027, algo a lo que ya estamos acostumbrados cuando Apple lanza una nueva categoría de producto.
¿Cómo será el iPhone plegable y qué hace la competencia?
Las especulaciones sobre este dispositivo, que podría llamarse iPhone Ultra o iPhone Fold, apuntan a un diseño tipo libro, con una pantalla interna de 7,8 pulgadas y una externa de 5,5 pulgadas. Se espera que incorpore el potente chip A20, el módem C2 propio de Apple, Touch ID y un sistema de dos cámaras traseras. Su precio rondaría los 2.000 dólares, convirtiéndolo en el iPhone más caro hasta la fecha.
Mientras tanto, la competencia no se queda quieta. Samsung, pionera en este segmento, también está preparando su ofensiva con el Galaxy Z Fold 8. Filtraciones muestran un dispositivo más ancho y compacto, con una pantalla interior similar a la de una tableta (relación de aspecto 3:2 o 4:3), buscando diferenciarse del formato tradicional. Este nuevo Fold 8, junto al Galaxy Z Flip 8 y nuevos modelos de Galaxy Watch, se esperan para el 22 de julio en Londres. Es evidente que la batalla por el mercado de plegables está a punto de intensificarse, y vos, ¿estás listo para un iPhone que se dobla?